La importancia de dejar que tu perro olfatee

La importancia de dejar que tu perro olfatee

Para nosotros, salir a pasear puede ser simplemente una forma de hacer ejercicio, despejarnos o llegar de un punto a otro. Para un perro, en cambio, el paseo es mucho más que caminar. Es una oportunidad para explorar, recopilar información y comprender todo lo que ocurre a su alrededor. Y gran parte de ese mundo se descubre a través del olfato.

Los perros tienen un sentido del olfato extraordinariamente desarrollado. Allí donde nosotros vemos una farola, un árbol o una esquina cualquiera, ellos encuentran una auténtica biblioteca de información. A través de los olores pueden saber si otro perro ha pasado recientemente, identificar animales, detectar cambios en el entorno e incluso obtener pistas sobre otros individuos.

Por eso, cuando tu perro se detiene a olfatear durante el paseo, no está perdiendo el tiempo. Está haciendo exactamente una de las cosas más naturales e importantes para él.

Olfatear también cansa

A veces pensamos que para conseguir que un perro llegue cansado a casa necesitamos caminar durante kilómetros o mantenerlo en movimiento constantemente. Sin embargo, la estimulación mental también puede resultar muy enriquecedora.

Permitir que un perro investigue olores durante el paseo hace que procese una gran cantidad de información. Esto puede convertir un paseo aparentemente corto en una experiencia mucho más completa.

Un recorrido de veinte o treinta minutos en el que el perro pueda detenerse, explorar y decidir hacia dónde dirigir su nariz puede ser más interesante que una caminata mucho más larga realizada con prisas y sin apenas oportunidades para investigar.

El paseo también debe ser suyo

Es habitual que durante los paseos marquemos prácticamente todo: la dirección, el ritmo, las paradas y cuánto tiempo puede detenerse nuestro perro.

Evidentemente, hay momentos en los que necesitamos avanzar o seguir una ruta determinada, pero no todos los paseos tienen que funcionar así.

Podemos reservar algunos momentos para permitir que sea nuestro perro quien marque el ritmo. Dejarle investigar un árbol durante varios segundos, seguir un olor interesante o incluso escoger entre dos caminos puede aportarle una pequeña sensación de autonomía.

Son decisiones muy sencillas, pero enriquecen enormemente su experiencia.

Una herramienta para reducir el estrés

Olfatear también puede tener un efecto relajante para muchos perros. Especialmente en perros sensibles, tímidos o reactivos, permitir momentos tranquilos de exploración puede ayudar a que el paseo no se convierta únicamente en una sucesión de estímulos intensos.

Eso no significa que olfatear solucione por sí solo problemas de miedo o reactividad, pero sí puede formar parte de una rutina más respetuosa y adaptada a las necesidades de cada perro.

Menos kilómetros y más calidad

Un buen paseo no debería medirse únicamente por la distancia recorrida.

También importa cuánto ha podido explorar tu perro, si ha tenido tiempo para detenerse, si ha podido observar el entorno con calma y si el paseo ha resultado interesante para él.

Así que la próxima vez que tu perro se quede pegado a una esquina durante unos segundos, quizá no haga falta tirar de la correa inmediatamente.

Déjale leer las noticias del barrio.

Al fin y al cabo, para él ese pequeño trozo de césped puede contener toda una historia.